Colegios unisex ayudan a los niños a prosperar


Colegios unisex ayudan a los niños a prosperarIgnorar diferencias de géneros obstaculiza la educación de ambos niños y niñas. 

El desarrollo educacional de los niños ha generado mucha noticia últimamente, se están quedando atrás de las niñas en casi todos y cada uno de los diferentes niveles de grado, y van dejando la escuela en un mayor número. Los jóvenes que llegan a la universidad se encuentran en una minoría, superados en casi 3 a 1 por las mujeres. A medida que las puertas de las escuelas se vuelven a abrir, preocupados educadores, así como todos los preocupados padres de familia de toda la nación,  quieren saber por qué.

Una respuesta puede hallarse en la fundamental presunción inculcada en los corazones de los planeadores de gestión académica escolar y superintendentes en los años 60. Temiendo que la separación signifique desigualdad, y tratando de romper estereotipos sexuales, deciden mezclar ambos sexos lo más tempranamente posible. En 1965, de la mayoría de aulas en las escuelas públicas norteamericanas, que eran diferenciadas,  para el 2000 ya solo sobrevivía un puñado de ellas.

Las escuelas mixtas imponen la necesidad de instrucción, material y uniformes antisexistas y con un cierto estándar de comportamiento. Como resultado, en el camino a un perfecto balance sexual universal en nuestras escuelas, “igual a” se a convertido en “lo mismo que”. Pero existe un problema cuando se trata de mezclar géneros diferentes: niños y niñas no son iguales. No se desarrollan igual o al mismo tiempo. Por ejemplo, muchos padres se han dado cuenta que sus niños se desarrollan mas lentamente en todo,  desde vocabulario hasta caligrafía, e inclusive simples tareas como sentarse recto.

Cuando jóvenes estudiantes llegan a la escuela, hoy en día entran a un mundo dominado por mujeres profesoras y administradoras que, en porcentaje al de hombres profesores en escuelas publicas de la nación están en sus más bajos niveles en 40 años. Las niñas a su alrededor leen mas rápido, controlan sus emociones mejor y se encuentran mas conformes con la educación de hoy que pone énfasis en un estudio mas cooperativo y de expresión de sentimientos. Los chicos favorecen más los procesos visuales y no tienen el control que las niñas alcanzan en grados tempranos. Casi no hay esa acción física, competición o reestructuración que los niños muchas veces ansían. Y prefieren hacer casi cualquier otra cosa que expresar sus sentimientos.

Por estas y otras razones, los niños tienen problemas en poner atención en clases. Con frecuencia ignoran instrucciones y generan un trabajo descuidado. Son de 3 a 4 veces mas susceptibles de sufrir desordenes de aprendizaje, y tienen el doble de posibilidades que una niña de ser clasificados como incapaces de aprender. Muchos son castigados por excesos físicos, controlados y medicados simplemente por comportarse como chicos (1de cada 5 niños caucásicos pasan el tiempo en retención). Puede que inclusive no se les permita correr en el receso. Eso significa que los niños casi siempre van para un mal comienzo y fallan en igualarse, y con frecuencia se desarrolla una aversión hacia la escuela.

De acuerdo a un reporte comprensivo hecho por el departamento de educación, chicos de primaria son 50% más susceptibles que las niñas en repetir el año, así mismo, dejan el colegio en una 3ra parte más. Chicos de las minorías y familias con ingresos económicos bajos son los peores. Al final, el sistema educacional americano k12 entrega legiones de hombres jóvenes mal preparados o desinteresados en avanzar en su educación, que aunque siendo un dramático impacto en las ganancias futuras, este bien documentado. Esto es malo para hombres, mujeres, el futuro económico del país y toda la sociedad.

Revisando como culturas que han existido y aun existen en el mundo han hecho frente a la preparación de sus jóvenes, nos lleva a tener una moderna clase de antigua tratar-y-verdad práctica. Margaret Meat, entre otros antropologistas, nos han informado que casi todas las culturas importantes han entrenado y preparado a sus niños y niñas en forma separada. Actuales investigaciones biológicas y de comportamiento regularmente confirman esta suposición intuitiva, y recomiendan a la National Academy Science (Academia Nacional de Ciencias) el estudio de la diferencia de sexos “desde las entrañas hasta la tumba”.

Hay más de 90.000 escuelas mixtas en América. Mientras que las escuelas de un solo sexo han sido solo populares en parroquias y escuelas privadas, hasta la última revisión menos de 250 escuelas publicas, regadas alrededor de 33 Estados, proveen esta educación. Tomando nota de la situación deteriorante de los niños, el Departamento de Educación el otoño pasado, finalmente dio a las escuelas de distrito la flexibilidad para introducir clases de un solo sexo. Mientras que experimentos iniciales aun tienen que entregar resultados concretos, hay crecientes anécdotas como evidencia e iniciales descubrimientos sugiriendo amplios beneficios para ambos sexos.

Escuelas privadas de un solo sexo han prosperado ampliamente. Reportes de educadores que tomaron una temprana ventaja de esta nueva flexibilidad se encuentran bastante entusiasmados. Puntos propuestos de experimento como se han dado entre los cuartos grados en la escuela elemental de Florida donde hay clases separadas los estudiantes -niños y niñas- han adquirido grandes logros en pasar exámenes escritos. Otros prometedores experimentos se han dado en diferentes Estados, incluyendo Alabama, Louisiana, y New York, así como en Canadá e Irlanda. Niños y niñas parecen calmarse cuando se les separa de las competencias y presión de las clases mixtas, y los problemas de disciplina claramente disminuyen.

Una política recién reformada de la National Asociation of State Boards of Education (Asociación Nacional Estatal de la Junta de Educación) en el 2002, al notar varios ejemplos de reservaciones, dan “resultados positivos de ecuaciones diferenciadas  tanto para niños como para niñas, incluyendo un aumento en la lectura y logros en idiomas extranjeros, mayor tiempo dedicado a deberes, mayores aspiraciones educacionales, y un decrecimiento en los roles de estereotipos sexistas”. El reporte puntualiza que “efectos positivos son mayores entre las niñas y entre las minorías de estudiantes de ambos sexos”.

El tiempo ha llegado para apoyar opciones experimentales como la de escuelas diferenciadas, entrenar a profesores y educadores en las diferentes formas en que niños y niñas aprenden, y sensibilizar los establecimientos educacionales para el desarrollo separado de sexos.

A nuestras escuelas se les ha encargado la preparación de jóvenes con impresionantes mentes. América puede seguir alimentando géneros fantasiosos en desuso o puede celebrar la cautivadora distinción entre sexos, desarrollando matices educacionales que traten a niños y a niñas como las encantadoras, demandantes, y curiosas criaturas diferentes que son.


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