Diferencias en el aula entre niños y niñas


    Diferencias en el aula entre niños y niñas

    Fuente: http://educaciondiferenciada.org



    Francisco Pampillón Olmedo profesor de secundaria en un centro de educación mixta.

    El debate de los modelos educativos continúa abierto, pero el fin ideológico que tiene la co-educación por luchar contra las desigualdades entre los sexos, choca con ciertas dificultades si se analiza el comportamiento de niños y niñas dentro del aula. Esa igualdad entre los sexos, que persigue la educación mixta, actualmente está revelando una cierta preocupación por la inadaptación de los alumnos /as en el ambiente escolar.

    En edad y condiciones similares, el rendimiento escolar es superior entre las alumnas, mostrando que el fracaso escolar de muchos chicos pone en peligro el mix de ambos sexos en el colegio. La maduración física y psicológica, sigue un ritmo distinto en cada sexo y su socialización al medio es distinto entre ellos y ellas.

    Mi experiencia en aula es que educar sexos distintos a la vez, e imponer idénticas conductas y modelos educativos, requiere cierta destreza de la que la mayoría carece por no estar preparados para comprender esas diferencias y saber como enfrentarse a ellas. La plena igualdad de oportunidades exige una pedagogía diferenciada, atenta al distinto grado de desarrollo y de modos de aprendizaje.

    Las niñas tienen mayor capacidad de concentración y de trabajo, son más tranquilas, disciplinadas y ordenadas, suelen ser mejores en las asignaturas relacionadas con la lengua, la literatura y el arte.

    Los niños, por el contrario, son más agresivos, violentos y están menos motivados tienen una marcada limitación para la concentración y sobresalen por encima de ellas en matemáticas y ciencias. Por ello, si en la clase de matemáticas, por ejemplo, estuvieran separados, sería mucho más fácil explicar la asignatura teniendo en cuenta el modo de aprender que tienen las mujeres, que suele ser menos abstracto que el de los hombres.

    Para ellas sería más fácil expresarse delante de la clase pues su temor al ridículo sería menor. En las clases mixtas su miedo a quedar mal es mayor. Uno de los factores, por tanto, para crear un ambiente en el que se sientan seguras sería el no sentir la presión de la presencia del otro sexo.

    Apoyo la plena igualdad de oportunidades exigiendo una pedagogía diferente según el distinto grado de desarrollo y de modos de aprendizaje.

    Teniendo en cuenta además que entre los 7 y los 15 años, las niñas asimilan con más rapidez y aprenden más que los niños, mientras que en Bachillerato sucede lo contrario. Es por tanto que, aunque tengan la misma edad no se les debería tratar igual.

     


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