La mixticidad no es un principio intangible


La mixticidad no es un principio intangible

  (Entrevista en L’Express a Michel Fize)

  Para el sociólogo Michel Fize, autor de las Trampas de la escuela mixta, el aprendizaje separado daría más posibilidades a las chicas.
           
-La escuela mixta no es la causa directa del sexismo o del fracaso de los chicos ¿Por qué debemos acusarla de estos problemas?

¿Por qué no?  Todo el mundo quiere persuadirnos de que la escuela mixta es natural, ya que la sociedad es mixta, y que es democrática. Pero los hechos prueban lo contrario ¡Dejemos de soñar con grandes palabras!

La escuela mixta no es un principio intangible del derecho escolar, es una herramienta, que debe servir a las dos luchas de fondo de nuestra sociedad: la igualdad de posibilidades y la transmisión de los valores de la ciudadanía, fundados sobre el respecto y la tolerancia.

Además, si la escuela mixta es tan intocable ¿por qué las chicas nunca hacen “mecánica” y los chicos “secretaria” o “paramédico”? ¿Por qué les dejamos jugar separados durante el recreo en la escuela primaria? ¿Habría una no mixticidad aceptable y otra intolerable?
 
-Aparecida como una necesidad evidente en los años 1960 para romper con las viejas separaciones de los sexos, la mezcla nunca fue el objeto de un debate de fondo ¿por qué?

-Para Julio Ferry ((1832-1893) Político francés. Ministro en varias ocasiones y presidente del Consejo en 1880. Organizó la enseñanza primaria con tres características: obligatoria, gratuita y laica.), la pregunta esencial era la laicidad y la igualdad de derecho de los individuos, teniendo en cuenta primero la necesidad de la  instrucción, no la mezcla de los sexos. Hasta Mayo de 1968, la moral sexual era un tema tabú para que la coeducación fuera discutida públicamente. La mezcla se impuso con la evolución de las costumbres, pero sobre todo por razones materiales: con el progreso  de la escolarización, la Educación nacional no tuvo bastante locales y maestros. Chicos y chicas fueron mezclados por comodidad. Fue sólo en 1975 que la cohabitación de los dos sexos fue oficialmente planteada como principio organizador con la reforma Haby.
 
-¿Cuándo la Educación nacional tomó conciencia de que la mezcla no regló la cuestión de la igualdad de los sexos en la escuela?

A partir de 1982, una circular da a la escuela mixta la misión de asegurar la “igualdad de posibilidades” entre chicos y chicas para la “lucha contra los prejuicios sexistas”. Deberíamos ir más lejos, intentando imaginar una pedagogía diferenciada. Desgraciadamente, en nombre de la neutralidad laica, el sistema educativo  no deja ningún espacio para las diferencias. Las divergencias de maduración y el ritmo de la asimilación de los conocimientos entre chicas y chicos no son nunca tenidos en cuenta. Confundimos igualdad e igualitarismo. La no mezcla, si es temporal y opcional, puede aportar una ayuda, como otros métodos de aprendizaje.
 
-¿Estamos seguros de que los chicos conseguirían más si estuvieran separados de las chicas?

Nos faltan ejemplos, es verdad. Pero, en los países anglo-sajones, las mujeres de las clases bajas, escolarizadas en establecimientos no mixtos, progresan mucho más que en las escuelas mixtas. Lo que prueba que el aprendizaje separado influye sobre los resultados. Una cosa es segura. Los chicos tienen dificultades para adaptarse a la disciplina escolar, a la autoridad. Padecen más que las chicas el choque entre la cultura adolescente y la cultura escolar.        
 
-Algunos sugieren clases no mixtas en el colegio ¿Entonces, por qué no crear clases para los hijos de obreros?

Las diferencias socioculturales son más determinantes que aquellas en relación con la clase. ¡Les señalaré que las clases para los hijos de obreros y para los hijos de burgueses ya existen dentro del mismo colegio, sin que nadie se ofenda! Se trata de una separación totalmente estigmatizante.  Aquella de la que hablo es una separación de progreso, completamente reversible. Estas clases serían opcionales, propuestas a todos, en una absoluta transparencia. ¿Por qué plantear este problema en colegio? Porque es el “eslabón escaso” del sistema. Todas las dificultades se combinan: pubertad, violencias sexistas, fracaso escolar. Podríamos también proyectar esto en la enseñanza profesional, en las carreras donde las chicas están pocos presentes.
 
-¿Quién decidiría y según cuáles criterios?

El director de la escuela, de acuerdo con el deseo y los expedientes de los alumnos, con la opinión de la psicóloga escolar o de cualquier otro miembro del cuerpo medico-social. Sin hablar de clases separadas, las planificaciones se imponen en las clases de educación sexual y actividades deportivas. La mayoría de los maestros le dirán. A los alumnos no les gusta evocar cosas íntimas cuando están mezclados. Ciertos maestros ya toman los alumnos separados durante la clase de vida (un paréntesis semanal durante el cual los alumnos discuten de lo que quieren). Asimismo, se fuerza a las chicas a practicar deportes sobre un modelo masculino, muy fuerte y agresivo ¿Por qué no constituir equipos de football distintos?
 
-Usted está a favor de la realización de los alumnos en la separación y la afirmación de la diferencia ¿No es jugar con fuego en el momento mismo donde las islamistas reivindican el velo a la escuela?

¡Pero una clase de chicas no es necesariamente una clase de mujeres veladas! Antes de hacer las planificaciones sería necesario recordar el objetivo que, consiste en introducir una discriminación positiva. Cuando los alumnos son separados no es para expresar las diferencias sino para reforzar también la igualdad.


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